domingo, 13 de octubre de 2019

PATOLOGIAS GESTACIONALES 1

Enfermedad trofoblástica
Se define enfermedad trofoblástica a la persistencia de tejido corial tras la eliminación de un embarazo.
El término NGT (neoplasia gestacional trofoblástica) designa aquellas enfermedades trofoblásticas con ca-
pacidad de progresar, invadir y emitir metástasis si se dejan a su libre evolución. Nos centraremos en estas últimas por tener consecuencias más graves. Habitualmente las NGTs se presentan tras una mola hidatiforme, pero pueden ocurrir tras un embarazo a término, embarazo ectópico, y en abortos mm t.... Hyllby. Mm
Las NGTs suelen clasificarse histológicamente en
mola invasora o corioadenoama destruens, coriocarcinoma y pseudotumor trofoblástico que comparten su
origen en la placenta fetal:
– Mola invasora o corioadenoma destruens: se origina a partir de una mola hidatiforme que invade el endometrio por extensión directa o a través de canales venosos. Además, tiende a invadir los vasos uterinos,
por lo que en ocasiones disemina a distancia.
– Coriocarcinoma: es un tumor maligno del epitelio
trofoblástico que se distingue por la presencia de columnas de células trofoblásticas, frecuentemente separadas por lagos de sangre coagulada, que invaden el tejido miometrial y los vasos sanguíneos. Es característica la existencia de hemorragia y necrosis.
– Pseudotumor trofoblástico: es un tumor extremadamente raro que se origina en el lugar de implantación de la placenta y que recuerda a una forma exagerada de
endometritis sincitial. Las células trofoblásticas infiltran el miometrio y existe invasión vascular.
Estas neoplasias secretan la hCG, cuyos niveles permiten controlar la evolución de la enfermedad y además, una de las principales razones del éxito en
el tratamiento de las NGTs, ha sido la disponibilidad de la subunidad B de esta hormona que cumple prácticamente todos los requisitos del marcador tumoral ideal: especificidad, sensibilidad y utilidad
clínica.
La Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO) adoptó en
1982 un sistema de estadificación clínica basado en criterios anatómicos:
Estadio I: Confinada al cuerpo uterino.
Estadio II: Metástasis a pelvis y vagina.
Estadio III: Metástasis pulmonares.
Estadio IV: Metástasis en otras localizaciones.
Además de la estadificación anatómica de la FIGO, es útil emplear un sistema clínico de clasificación basado en grupos pronóstico que permitan seleccionar de forma individualizada la quimioterapia:
- I NGT no metastásica
- II NGT metastásica: se clasifica a su vez en un subgrupo de alto riesgo y en otro de bajo riesgo según la duración de la enfermedad, presencia o ausencia de metástasis cerebrales y hepáticas, título de hCG y aparición tras un embarazo a término.
Tratamiento: dependiendo de la extensión y la concentración de hCG en suero, las pacientes son tratadas mediante evaluación de su embarazo o quimioterapia.
Náuseas y vómitos.
Hiperemesis gravidarum
Las náuseas, vómitos e hiperemesis gravidarum se diferencian sólo por el grado de intensidad de sus formas
evolutivas, pero no en cuanto a su etiología. Las formas ligeras cursan con un cambio en la sensibilidad gustativa, disminución de apetito y estado nauseoso más o
menos acentuado muy frecuente durante los primeros meses de embarazo.
En el caso de emesis gravídica ligera aumentan las náuseas y con frecuencia las pacientes presentan vómitos matutinos, sobre todo en ayunas.
La hiperemesis gravídica se caracteriza por un cuadro de vómitos persistentes, frecuentes y severos. Afecta a 1 de cada 300 mujeres. Secundariamente aparecen
signos de intensa deshidratación, acidosis, desequilibrio electrolítico y profundo estado de desnutrición como consecuencia del número elevado de vómitos. Son fre-
cuentes las avitaminosis, sobre todo déficit de vitamina B1, que da lugar a neuralgias y polineuritis asociadas. 
Los signos analíticos permiten establecer un diagnóstico diferencial de la hiperemesis. Encontramos una
hipocloremia con hiponatremia e hiperpotasemia; disminución de la reserva alcalina e hipercetonemia y au-
mento de la hemoconcentración e hipovolemia.
La causa de la hiperemesis gravidarum es desconocida pero parece estar relacionada con niveles elevados
de estrógenos y de la hCG.
El tratamiento va encaminado a: 1) restaurar el equilibrio hidromineral alterado
2) eliminar la deshidratación existente
3) aportar nutrientes.
Los fármacos más utilizados para los vómitos en el embarazo incluyen fenotiazinas (proclorperacina, y
prometacina), agentes antihistamínicos-anticolinérgicos (dimenhidrinato, difenhidramina, meclizina y escopo-
lamina), metoclopramida y piridoxina aunque debe de ser siempre utilizados bajo la supervisión de un médico.

Webgrafía: https://www.sefh.es/bibliotecavirtual/fhtomo2/CAP09.pdf

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Ginecologia y obstetricia