Es una patología caracterizada por la incapacidad del organismo para regular los niveles de glucosa en sangre. En condiciones normales, estos niveles se man- tienen casi constantes.
La insulina es una hormona producida en el páncreas y que ayuda a mantener estos niveles constantes facilitando la entrada de la glucosa en las células.
Existen
personas que no sintetizan niveles adecuados de esta hormona o bien la hormona no posee la capacidad
adecuada para realizar sus funciones, por lo que es incapaz de regular los niveles de glucosa. Estas personas requerirán una mayor monitorización durante el emba-
razo.
El embarazo en diabéticas se asocia a una mayor mortalidad perinatal
- (3 a 5% frente a 1 a 2% en mujeres no diabéticas) y a una mayor incidencia de anomalías
congénitas (6 a 12% frente a 2 a 3% en no diabéticas). El control de la glucosa, sobre todo durante la organogénesis, reduce la incidencia de anomalías congénitas. De-
be remarcarse la importancia del control de la glucosa en el domicilio y la necesidad de ajustar la dosis de insulina para mantener una glucemia en ayunas en valores nor-
males y postprandial no mayor de 140 mg/dl. La hemoglobina glicosilada debe también controlarse durante el embarazo. Debe hacerse una evaluación
ecográfica del feto durante el segundo trimestre, y debe evaluarse las cifras de alfafetoproteína en la semana 20
para detectar defectos del tubo neural.
-Diabetes gestacional
Es aquel tipo de diabetes que se desarrolla durante el embarazo. Ocurre cuando la secreción de insulina no es suficiente para cubrir las demandas aumentadas de insulina en el embarazo. La prevalencia global de diabetes gestacional está entre 1-3%. Una razón importante para reconocer la enfermedad precozmente es que induce una secreción fetal excesiva de insulina, que puede producir macrosomía fetal y aumentar el riesgo de traumatismo en el parto y la necesidad de practicar una
cesárea.
Los factores de riesgo son antecedentes familiares de diabetes, obesidad y edad superior a 30 años.
Generalmente, la diabetes gestacional no presenta síntomas característicos por lo que no existen criterios universalmente aceptados para su diagnóstico. La 1990 Workshop-Conference on Gestacional
Diabetes recomendó realizar pruebas de diagnóstico selectivo en mujeres embarazadas con valores de
glucemia en ayunas normales entre las 24 y 28 semanas de gestación, utilizando una carga oral de glucosa de 50 g.
Si los valores de glucosa al cabo de una hora superan los 140 mg/dl se realiza una prueba de
glucosa oral con 100 g tras un ayuno de una noche. La diabetes gestacional se define con la presencia de dos valores cualquiera de los siguientes: 1 h>190mg/dl, 2 h > 165 mg/dl, y 3 h > 145 mg/dl.
La diabetes gestacional se trata con dieta; si la glucosa en ayunas permanece elevada, debe iniciarse tratamiento con insulina: tras el parto, la tolerancia a los hidratos
de carbono suele volver a la normalidad, aunque el 30% o más de las mujeres con diabetes gestacional desarollan diabetes mellitus en los 5 años siguientes al embarazo.
Webgrafia: https://www.sefh.es/bibliotecavirtual/fhtomo2/CAP09.pdf


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